
Las cuales fueron cerrados durante el actual gobierno de Eruviel Ávila Villegas, pero que no ofrecen una alternativa de trabajo.
Los primeros afectados cerrados con la fuerza de la policía estatal y del ejército fueron los locales que se usaban como deshuesaderos en la Curva del Diablo.
Luego, fueron más de 500 giros negros a cuyos dueños les pusieron diferentes pretextos para que fueran clausurados con el supuesto de combatir la trata de blanca.
Alba Guzmán, secretaria general de la asociación de bares mexiquenses, dijo que muchas madres solteras que trabajan en estos lugares, se quedaron sin empleo cuando se empezaron los operativos contra los giros negros.
Aseguro que la trata de blancas está en las calles y no en los barres.
A la reunión para concretar un sólo frente contra el gobierno de Eruviel y para luchar en defensa de sus fuente laborables asistieron taxistas que también son afectados por el hoy no circula sabatino y comerciantes.
Juan Manuel Perea, a nombre de las organizaciones, leyó un documento en el que pidieron que ya no se denigre al ejército con operativos en contra de las fuentes laborables.
Pidió que en vez de andar cerrando negocios en el Estado de México, deberían de utilizarlos contra la delincuencia organizada y cerrar narco tienditas.
«Hoy ser mesero es ser delincuente, ser madre soltera y trabajar en un restaurante o en un bar, es ser delincuentes».
