
Al principio los empleados intentaron sofocar el incendio con paladas de tierra, pero como el fuego crecía varios automovilistas ofrecieron sus extintores para intentar apagar las llamas.
El incendio ocurrió en el eje 10 y la calle Granjas, en la colonia ampliación Nueva Santa Catarina, en los límites de la delegación Tláhuac y Valle de Chalco.
En este lugar uno de los trabajadores de un negocio de reparación de mofles con razón social Capricornio, arreglaba un auto tipo Chevy de color blanco, con placas 866YMV, cuando comenzó a incendiarse en la parte trasera del lado derecho y del tanque de gasolina.
Por casi 15 minutos el auto se estuvo quemando, causando daños severos, algunos conductores bajaron con sus extinguidores para ayudar a combatir el fuego.
La gente gritaba que explotaría el tanque de la gasolina, pero sólo fue el estallido de la llanta trasera derecha. Al final cuando apagaban el siniestro una patrulla de la Secretaría de Seguridad Pública del Df hizo presencia, pero no intervino, sólo veía como los automovilistas y vecinos luchaban contra el fuego que envolvía al vehiculo.
El dueño del Chevy se llevó una gran sorpresa cuando vio que el auto que se quemaba era el suyo. «Ya lo venía a recoger para llevármelo a mi trabajo», expresó.
El «moflero» sólo señalaba que se trató de un accidente, que no fue su culpa, sin embargo tras el incendio surgió el pleito, mientras el policía capitalino sólo observaba sin imponer justicia. Ningún cuerpo de bomberos de Valle de Chalco o Tláhuac, se presentó para ayudar a apagar el fuego en el auto, el cual quedó prácticamente calcinado.
