50 AÑOS DEL TRASLADO DEL DIOS TLÁLOC HACIA EL D.F‏

Tláloc Coatlinchan sedena texocoPOR: JOSE ALBERTO ZEA DOMINGUEZ

TEXCOCO, MEX.- A 50 años que fuera trasladado a la Ciudad de México, Distrito Federal, (D.F), el monolito más grande que hasta el día de hoy se haya encontrado como lo es el “Dios Tláloc”, es fecha que algunos historiadores este confundidos con la personalidad de la pieza arqueológica encontrada en San Miguel Coatlinchán, ya que muchos de ellos se trata de la verdadera, Chalchiutlicue, o sea la mujer del Dios del Trueno.

Para recordar que fue un día 16 de abril de 1964, cuando el gobierno federal que encabezaba, el presidente de la república, Adolfo López Mateos, diera la orden de trasladar a la Ciudad de México, el monolito del que hasta ahora es la deidad del Dios de la Lluvia y del Trueno, (TLÁLOC), de la comunidad de San Miguel Coatlinchán, municipio de Texcoco, y en donde los vecinos del aquel entonces se pusieron a la reubicación de este ejemplar de la época precolombina hacia el recién naciente Museo Nacional de Antropología e Historia, debemos de recordar cómo fue.

Para el año de 1889, el gran pintor mexiquense, José María Velazco, pintó el Dios “Tláloc”, el cual se encontraba cercano a una cañada de Santa Clara, que queda cerca de la comunidad de San Miguel Coatlinchán, en 1903, Leopoldo Batres, él estaba convencido que se trataba del Dios de la

lluvia, sin embargo para el año de 1958, Jorge Acosta, lo llamó simplemente “Un Monolito”, estaba muy lejos de la realidad, ya que aquel monolito como lo llamó, hoy es una Deidad de los antiguos mesoamericanos.

La gente estaba enardecida, ya que su deidad prehispánica, se la querían llevar, fue a la orden del presidente de la república, Adolfo López Mateos, que, con el apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional, (SEDENA), y con la promesa de construirles una escuela, alumbrado público y pavimentar su carretera, fue que la población si no todos le dieron permiso para trasladar al Dios del Trueno.

Cuando digo que no fueron todos los habitantes que estaban contentos porque se llevaran al milenario monolito, en cuando la maquinaria con plataformas de dos convoy, a decir de Julio Hernández Flores, hombre de 80 años de edad, comentó, “Les arrojamos nopales, con escopetas, piedras, que lanzaban en contra de los ingenieros, antropólogos y arqueólogos, les poncharon las llantas para no dejar pasar los carros que llevaban al Dios Tláloc, que pesa entre 167 toneladas y mide siete metros de alto”, dijo.

Sin embargo para el día 16 de abril de 1964, ante la promesa del gobierno federal de la construcción de un centro de salud y la escuela primaria, la gente le dio paso al convoy, que entre gritos de despedida, cohetones, confeti y

vivas, la maquinaria pesada lentamente salía del poblado de San Miguel Coatlinchán, el cual tomó el camino hacia los Reyes la Paz, continuando por la carretera federal México Texcoco, tomando un tramo de la carretera Puebla México, saliendo hacia la avenida Zaragoza.

Ya por la noche se detuvieron en San Lazaron, sin embargo ante la premura del estado del tiempo, prefirieron retirarse del lugar, caminando lentamente hacia el Paseo de la Reforma, sin embargo al pasar por el Centro Histórico del Distrito Federal, (D.F), por el Zócalo, les cayó una tromba que, hizo que la gente se espantara al ver que como decían nuestro antiguos abuelo, se había enojado el Dios Tláloc, los cuales se refugiaron en sus hogares.

Fue culminante la llegada a su nueva morada el día 17 de abril que hizo su entrada triunfal a las 2 con 45 minutos, aun lloviendo ya estaba preparado su palestra en donde hasta el día de hoy, el potente monolito, está en la entrada del Museo Nacional de Antropología e Historia.

Gracias al descubrimiento y traslado del Dios Tláloc, Coatlinchán, (La Casa de la Serpiente), en lengua náhuatl, es conocido a nivel internacional este pueblo, en su centro de la comunidad existe una réplica de ésta deidad, por lo que, para este día miércoles 16 de abril, la comunidad le rendirá

honores al dios de la lluvia, y habrá numerosos eventos culturales.

Sin embargo para historiadores, el 60 por ciento de ellos están convencidos que, no se trata de la deidad del trueno y la lluvia, sino la diosa Chalchiutlicue, “Diosa del Jade y del Agua”, y el 40 por ciento de los historiadores están convencidos que si es el Dios Tláloc, como Roberto Sánchez Everardo, Historiador del arte prehispánico que dice, “Es la diosa del agua y del jade, ya que los rasgos antropomorfos, es una deidad femenina”, para Jimena Rincón Gaona, antropóloga, manifestó que, “Es una figura masculina, por lo que se trata del Dios del Trueno y la lluvia”, manifestaron, sin embargo será las autoridades culturales que tengan la última palabra, por lo pronto todos los mexicanos tenemos que estar de fiesta, ya que el monolito de la época prehispánica es de nosotros.

Un comentario

  • Pues es claro que es mas fuerte la IGNORANCIA, el mal manejo y capricho de un presidente ignorante, y la demás “gente” que lo apoyo, el monolito que esta fuera del museo de antropologia es la deidad femenida del Dios Tlaloc “Chalchiutlicue”. Informense.

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