
La Secretaría de Salud define a la Estimulación Temprana (ET) como un conjunto de acciones que tienden a proporcionar al niño sano las experiencias que éste necesita para desarrollar al máximo sus potencialidades de desarrollo (capacidades físicas, intelectuales y afectivas) con el objetivo de formar personas independientes y adaptadas al medio social. Se dice que es temprana ya que se aplica en los primeros seis años de vida, y es conveniente aplicarla antes de los 2 años pues en esta etapa el desarrollo cerebral tiene la mayor velocidad de crecimiento, se favorece la maduración del sistema nervioso y se puede monitorear el progreso del infante.
Saraí Flores Arreola coordinadora de Psicología del DIF Municipal explicó que la ET es un acercamiento directo, simple y satisfactorio para que los padres comprendan y conozcan a sus hijos a partir deactividades de contacto o juegos que propician, fortalecen, y desarrollan el potencial del niño a través de la repetición útil de diferentes eventos sensoriales que aumentan su control emocional y físico, lo que proporciona al niño una sensación de seguridad y satisfacción, facilita el aprendizaje al desarrollar destrezas para “estimularse” a sí mismo a través del juego libre, y despierta en él la curiosidad, la exploración y la imaginación.
Dijo que en 2014 esperan superar las cifras del año anterior, por lo que el área a su cargo buscará difundir las ventajas de esta terapia y su costo simbólico entre la población, cuyo monto en el DIF es de tan sólo 20 pesos por sesión, mientras que en escuelas e institutos privados es de 200 a 300 pesos por clase y/o sesión, por lo que la meta será atender en el presente años a más de mil 500 niñas y niños.
Detalló que en las sesiones, los padres trabajan las 5 áreas sensoriales de los pequeños: auditiva (sonidos), gusto (sabores, haciendo énfasis en lo dulce), tacto (texturas), olfato y vista. Asimismo estimulan el desarrollo del movimiento con actividades de motricidad gruesa y fina. El área motriz gruesa se relaciona con los cambios de posición del cuerpo y la capacidad de mantener el equilibrio, la motriz fina con los movimientos coordinados entre ojos y manos, como la habilidad para tomar objetos, soltarlos o lanzarlos, así como intentar utilizar por ejemplo una cuchara a su boca, el cepillo a su pelo y el teléfono a su oído.
Otro aspecto importante es el lenguaje, el cual abarca la capacidad comprensiva, expresiva y gestual, las que de manera inicial le permitirán al niño comunicarse con su entorno. Cabe mencionar que la capacidad comprensiva se desarrolla desde el nacimiento, y permite que el niño entienda algunas palabras mucho antes de que pueda pronunciar un vocablo con sentido, razón por lo que es importante hablarle constantemente, de manera que pueda relacionar cada actividad que realice, o designar un objeto que manipule.
