Así como hay menores que tienen ganancias hasta de 200 pesos diarios, hay otros que no ganan ni cien pesos por día, incluso hay niños que sólo se dedican a pedir limosna para ayudar a sus padres o mantener a los adultos que los explotan.
El DIFEM apoya a mucho de estos infantes con talleres e incluso se busca la oportunidad de que puedan ir a la escuela y, a pesar de que muchos de esos pequeños reciben beca por parte del gobierno estatal para seguir estudiando, al llegar a su casa los mandan a trabajar, debido a la situación precaria en que viven.
Lamentablemente los esfuerzos de las autoridades son insuficientes para erradicar este grupo de miseria, así que seguiremos viéndolos en las esquinas tratando de ganar dinero de cualquier forma. luisayalaramos@yahoo.com.mx
