
Nada más que los puestos que se colocaron sobre la calle Porfirio Díaz están de blancos y un poco más ordenados, mientras los ambulantes de Carbajal, están todos desordenados y mantienen bajo su poder las calles Rivapalacio, Guerrero y Emiliano Zapata, así como el bulevar Cuauhtémoc.
Por el momento, la agrupación de Carbajal, la Confederación Mexicana sindical, aceptó reinstalarse en la calle Emiliano Zapata, pero ahora es el alcalde Francisco Osorno Soberon, el que pone el desorden.
