
Las naciones firmantes también se comprometieron a lograr la enseñanza primaria universal, promover la igualdad entre géneros y la autonomía de la mujer, reducir la mortalidad infantil y mejorar la salud materna.
De igual forma deben a combatir el VIH-Sida, el paludismo y otras enfermedades, garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y fomentar una sana asociación mundial para el desarrollo.
Lo malo es que en lugar de ser positivo ya desde ahora el presidente de la Comisión Especial de Seguimiento al Cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, diputado Juan Jesús Aquino Calvo, estimó que no se erradicará la pobreza extrema en el país para el 2015.
El panista señaló que es necesario replantear nuevos objetivos o parámetros de medición en torno al compromiso firmado con la ONU, a fin de dar continuidad a la solución del problema y garantizar mejores condiciones de vida a los ciudadanos.
Solo esperemos que al acercarse la fecha fatal, no salgan las autoridades con estadísticas maquilladas para dar la cara a la crítica internacional como ha ocurrido antes para evitar consecuencias económicas. luisayalaramos@yahoo.com.mx
