La muerte en la pulquería se encontraba muy contenta
Coqueteando con borrachos, con obispos y poetas,
Bailaba con los doctores para buscar convencerlos
Que la dejarán llevarse a toditos sus enfermos.Bailando la cucaracha la muerte seguía cantando,
Invitando a diputados, senadores y abogados
Para que vayan con ella y dejen de estar fregando
Al pueblo con sus mentiras, transas y desaguisados.Los muertitos del panteón protestaron a la muerte,
Por querer llevar esos, que les daban mala suerte,
Si llegaban diputados junto con sus abogados
Hasta en la muerte estarían, cada vez más amolados.Pero muerte seguía baile y baile en la pulcata
Tomando néctar de dioses cual sí fuera agua de horchata
En una vuelta se cae y que se rompe la chapa
Y tuve que irse a su casa con su naricita chata.

