
Al oír esto el alma volvió al cuerpo de los pasajeros, pues justamente es cuando pasan la caseta de cobro cuando los asaltantes sacan sus armas y comienzan a despojarlos de sus pertenencias.
Bajaron lo hombres en calma, abajo cinco policías los revisaron, mientras dos más recorrieron al autobús observando a las mujeres que permanecieron sentadas en sus asientos, buscando indicios o evidencias de presuntos asaltantes.
Otros tres policías estuvieron vigilando, tomando nota, uno de ellos subió, hizo algunas preguntas al chofer sobre el viaje y los contratiempos.
Las mujeres estrujando sus bolsos solo se miraban, pero la revisión término y los más de 25 hombres regresaron al autobús.
El policía federal al mando se disculpó por las molestias, y agradeció la colaboración de los pasajeros.
La mujer de al lado comento, los agradecidos debemos ser nosotros, esto nos evita el riesgo de ser asaltados, nos permite llegar bien a nuestras casas y con lo poco que ganamos para que coman nuestras familias.
En este operativo participaron un aproximado de 10 el elementos de la Policía Federal a bordo de dos patrullas, la gente considero la necesidad de que se hagan permanentes, pues la gran mayoría de los usuarios han vivido algún asalto en este tipo de transporte.
