1 mayo, 2026

Reporteros en Movimiento

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 JUAN LÁZARO SANTIAGO

JUAN LAZAROEn Texcoco se cree que el regreso de la niña Valeria Hernández de Jesús, a su hogar en el pueblo de San Felipe, fue “un milagro”, muchos oraron, algunos realizaron una misa, pero en realidad, fue una respuesta espontánea de la sociedad civil y los medios de comunicación que le pusieron el ejemplo a los políticos y al gobierno que con la unidad, se pueden resolver este tipo de casos que tanto lastiman a los mexicanos.

El gobernador del estado de México, Eruviel Ávila Villegas, quiso aprovechar la recuperación de Valeria desde El Salvador, para hacer creer que su programa programa alerta Amber tuvo éxito, pero no fue así, contó de alguna forma, pero la misma sociedad fue la que logró lo que se considera “un milagro”, ya que se encargó de todo un operativo para desplegar la foto de Valeria por todas partes.

EL HÉROE OLVIDADO

Pero fundamental fue la decisión del ciudadano salvadoreño, José Argelio Pereira -el viernes 12 de abril-, de llamar a la policía de su país, para poner en sus manos a la niña texcocana y también de una mujer que vio en el programa de “Laura de América”  para que a través de un familiar, informar vía telefónica desde El Salvador a Austin, Texas y de Texas, a Texcoco, de la presencia de Valeria en el departamento de Sonsonate.

Sí José Argelio no hubiera puesto en alerta a la policía de su país, en este momento no hubiera milagro, ni nada, ya que a Valeria la querían llevar a un destino insospechado (a Europa), porque el sujeto que la llevaba, regresó al otro día para continuar con su viaje.

Y otra vez, José Argelio, de alguna manera fue iluminado, para que no dejará ir a esa persona que responde al nombre de Nelson Vladimir Valencia Masin, de 42 años de edad, ya que él mismo lo capturó y entregó a la policía de El Salvador.

Por esta acción José Argelio, tuvo que acudir durante el viernes y el sábado a la fiscalía para fundamentar la denuncia en contra del raptor, lo que le costó el trabajo, según nos relata a través de su cuenta en Facebook.

Sabemos que muchos de los ciber lectores de reporterosenmovimiento.wordpress.com le dieron sus bendiciones y agradecimientos a José Argelio, pero ahora, el salvador de la niña texcocana, tiene temor de alguna represalia, por entregar a la pequeña a la policía.

Él solo quiere entablar una conversación telefónica con la madre de Valeria, Ana Cecilia de Jesús Medina, para explicarle realmente lo que ocurrió, ya que lo que dijeron las autoridades de su país y las mexicanas, de que Valeria fue encontrada deambulando por la calle, es una total mentira.

Aseguró en repetidas ocasiones que él personalmente la entregó a las autoridades de El Salvador, que la niña nunca estuvo sola, sino que era llevada por Nelson Vladimir Valencia.

LAS MENTIRAS DE LOS FUNCIONARIOS

Ahora, en vez de que el gobernador Eruviel Ávila Villegas y la Secretaría de Relaciones Exteriores, sigan distorsionando la verdadera historia de la travesía de Valeria y su raptor desde Texcoco a El Salvador, debe de investigar -junto con las autoridades federales-, la presencia de una gran banda de roba chicos que se mueven en México para llevarse a los niños al extranjero.

O que ¿no se preguntan como Nelson Vlademir Valencia se movió desde Texcoco, pasar por Puebla, Veracruz Chiapas y llegar a la primera frontera  México-Guatemala, para sacar a la niña de nuestro país?

¿QUIÉN FINANCIÓ AL RAPTOR?

¿Quién o quienes financiaron a Nelson para transportar, alimentar y alojar a Valeria durante su pasó de México, Guatemala y luego El Salvador?

Lo que se sabe es que había acudido a una oficina gubernamental de El Salvador pasar seguir con su camino a otro país. Pero ¿a cual y que intenciones tenían con Valeria? ¿La habían vendido en algún país europeo, como se dice?

Las autoridades mexicanas deben de cuestionarse ¿por qué una niña pasa fácilmente la frontera por el país vecino, Guatemala? ¿Por qué Guatemala permite que también niños pasen sin ninguna identificación a El Salvador?

Hasta aquí se puede presumir que en estos tres países -México-Guatemala y El Salvador- se permite abiertamente el tráfico de personas, ya que todo parece indicar que no hay ninguna restricción para que las bandas organizadas pasen a niños que son robados en nuestro país.

Eso es lo que deben de investigar las autoridades mexicanas, junto con  las guatemaltecas y salvadoreñas, para frenar ese negocio trasnacional de la venta de niños a países del primer mundo.

El procurador mexiquense, Miguel Ángel Contreras Nieto, aún no tiene concluido el caso de Valeria, debe de investigar el fondo y a la banda internacional a la que pertenece Nelson Vladimir Valencia, su presencia en el estado de México y los niños que han sustraído para comercializarlos.

PARA EL ARCHIVO…

En Texcoco quedó claro el ejemplo de cuando la sociedad se organiza, se pueden solucionar los problemas, porque desde los vecinos y amigos, de la madre de Valeria, se fueron sumando voces, voluntades desde amas de casa, estudiantes, comerciantes que pegaron cartulinas, enviaron mensajes vía twitter y Facebook, hasta taxistas que colocaron pintas en sus transportes, así como las autoridades texcocanas para ayudar a la recuperación de la niña Valeria.

Este es un buen ejemplo de lucha social que contó con el respaldo de los medios de comunicación para que Valeria regresará a casa, al pueblo de San Felipe, en Texcoco.

También queda en la anécdota la mentira de Rocío Sánchez Azuara, conductora del programa de tv Azteca “Cosas de la Vida” que la semana pasada, informó que la niña estaba muerta, lo que aprovechó su opositora en las televisoras mexicanas, Laura Bozzo, le dio espacio a la madre de Valeria para explicar que no, que Valeria estaba desaparecida, con lo que días después fue encontrada en El Salvador.

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