
Ella tiene 45 años de edad y busca un empleo de medio tiempo, porque es madre soltera y tiene que cuidar a sus dos hijos, uno de ellos tiene dislexia.
“Tengo que llevarlo al psicólogo, llevarlo a teprapia a Legaria y alimentarlo”, expresó.
Unas 300 mujeres asistieron a la Feria de Servicios Integrales que organizó el ayuntamiento de Nezahualcóyotl, para festejar el Día Internacional de la Mujer, pero cuando se terminó el acto oficial, se amontonaron en el stands de empleo para buscar una alternativa.
Adriana Serrano Páramo con su hijo a cuesta y formada en la fila para conseguir alguna vacante, expresó: “Sabe cuánto ganaba en una cocina y que ni me daban de comer, 100 pesos todo el día”.
Ella es una mujer que es víctima de agresión verbal de su esposo, pero dijo que hoy Día Internacional de la Mujer, decidió correrlo de su casa, buscar un trabajo y cuidar a sus hijos.
Tiene 31 años de edad, pero no tiene ningún tipo de experiencia, ya que es solo es ama de casa, pero aun así no perdió la esperanza de buscar un ingreso propio.
Marcela Serrato le preocupa su edad, tiene 49 años de edad, estudió para educar a los niños, pero no consigue donde ubicarse.
“Tengo siete años de no trabajar y ya quiero hacerlo porque me gusta enseñar a los niños”, dijo, aunque, reconoció en las vacantes que vio piden personal con menos años.
“En los pocos trabajos que hay, pagan mal y no hay prestaciones”, expresó Jaquelín Quiroz, de 34 años de edad, que con su solicitud en las manos, se formó en la fila ya que vio un anuncio que le interesaba para trabajar
Y así cada mujer traía su propia historia, sus propias necesidades y preocupaciones; la mayoría eran amas de casa deseosas de integrarse a la planta productiva de Nezahualcóyotl, porque “en la casa ya no alcanza para los frijoles, antes, decíamos que aunque sea tortilla con sal, ahora, si no trabajos ni para sal”, dijo una de ellas.
A Gloria Cruz Peña, de 34 años, solo le interesa vender sus chicles y recargas para teléfonos; su oficina es su propia silla de ruedas y va para uno y otro lado, sin importar que las mujeres que llegaron a “festejar su día” busque una afanosamente una ocupación.
“Ya tengo la mía”, aseguró y mostró sus dulces y chiles que vendía hoy en el Parque del Pueblo en donde se realizó la feria femenina, pero su puesto fijo es en el hospital de la Perla, donde saca de 50 a 70 pesos diarios.
Expresó orgullosa: “Al menos tengo para comer y no andar buscando trabajo que ni siquiera puedo conseguir”.
