
En aquella ocasión fueron detenidas 30 personas, la mayoría del estado de Tlaxcala, que fueron contratados para atender las cabañas.
Sin embargo, a solo tres meses de este hecho, las mismas cabañas (unas 15) que se ubican a la orilla de las carreteras federales Texcoco-Lechería y México-Veracruz, volvieron a ser abiertas para ofrecer diesel a todos los camioneros.
El nuevo personal de estas cabañas tuvieron que cambiar la forma de llamar la atención de los tráileros, ya que en vez de usar antorchas encendidas en las noches, ahora solo manejan una lámpara.
La venta sigue siendo abierta durante las 24 horas del día y solo cierran las cabañas cuando se termina el diesel y esperan que lleguen más camiones con las cargas que se roban de los ductos de Pemex que cruzan por la zona.
De acuerdo a un informe de la Secretaría de Gobernación, de enero de 2006 a diciembre de 2012, se presentaron en la Procuraduría General de la República, seis mil 138 denuncias por delitos relacionados con el mercado ilícito de combustibles.
