Es justo permitir a los transportistas que suban en pasaje por desde hace mucho tiempo tienen que amortizar el alza de la gasolina y las refacciones pero quien se pone a pensar e los usuarios, ya que el aumento de pasaje por minino que sea a la larga les va a pegar y bien, todos tienen consideraciones pero las autoridades no son parejas ya que lo que beneficia casi siempre afecta a otros.
Antes que nada los concesionarios del servicio deben ser obligados por la autoridad a renovar realmente sus unidades, pues cada vez que se les autoriza un incremento a la tarifa ellos se comprometen a sustituir sus vehículos viejos, pero nunca han cumplido y siguen circulando por las calles del Estado de México autobuses de más de 30 años de vida, convertidas en auténticas chimeneas.
Además el nivel de ingresos de la clase trabajadora no soportará un nuevo aumento a las tarifas del transporte, ya que actualmente las familias de los trabajadores destinan hasta 30 por ciento de sus ingresos para el pago del transporte.
Las familias de los trabajadores tienen que pagar diariamente por lo menos, de ida y vuelta a la fábrica y para que sus hijos vayan a las escuelas, entre 30 y 40 pesos, cuando el ingreso diario, según el salario mínimo vigente, es de 60 pesos, en promedio.
Además debe considerarse el alto riesgo que hoy representa el viajar en el transporte público de pasajeros. La solución, pues que la busquen los expertos, solo nos queda consignar la situación. luisayalaramos@yahoo.com.mx
