Por Polo Esquivel…• Llegó el despido de trabajadores con las nuevas autoridades • Las deudas de los ayuntamientos, quién las va a pagar? • Saquean oficinas, luego del triunfo de la oposición en municipios • Tendrá el OSFEM mucho trabajar para investigar “raterías de ediles” Tal parece que el año nuevo les llegó a muchos por sorpresa, sobre todo a los 125 ayuntamientos, donde las autoridades electas el pasado 1 de julio del 2012 obtuvieron el triunfo tomaron posesión el 1 de enero. A otros les llegó el despido sin que lo esperaran. Llegaron las nuevas autoridades cortando de tajo a quienes trabajaron en el pasado gobierno, más aún , si los nuevos gobiernos no fueron de la misma filiación política al que estaba en el poder. Hubo muchos municipios en donde por desgracia (o por exceso de confianza) no lograron sostener el poder. Municipios como San Juan Teotihuacán, Ixtapan de la Sal, Atizapán de Zaragoza, Valle de Chalco, Texcoco, Nezahualcóyotl, por decir algunos cambiaron de partido, unos los ganó el PRD, otros el PAN, otros más el PT, en fin en la democracia se gana o se pierde. Aún así, al menos el 50 por ciento de los 25 ayuntamientos dejaron graves problemas financieros a las administraciones siguientes, casos como Naucalpan, Tlalnepantla, Cuautitlán Izcalli, Ocoyoacac, Los Reyes La Paz, Ixtapaluca, por decir algunos sus deudas externas son muy elevadas que los actuales alcaldes deberán de renegociar y buscar la forma de allegarse recursos para pagar pasivos, salarios y materiales de oficina que tendrán que utilizar. Hubo otros municipios donde los que se fueron dejaron saqueada las oficinas de las diferentes áreas del edificio de gobierno, hablemos por ejemplo de Coaocalco, Naucalpan, Nezahualcóyotl, donde sus ex empleados cargaron hasta con la cubeta. Eso si es mjuy lamentable porque el poder no eterno, muchos menos los cargos a los que los designan. Caso concreto es Nezahualcóyotl, donde las oficinas de comunicación social fueron saqueadas, por quien, quien sabe?. Casualmente desaparecieron de esa área computadoras, escritorios e incluso una pantalla gigante que estaba empotrada en la sala de prensa, el director, Luciano Pelcastre dejó una pequeña pantalla que seguramente la adquirió en el empeño para cambalacharla por la de 32 pulgadas. El cree que nadie se dio cuenta, pero ahí están las pruebas, un escritorio grande que estaba en la entrada de la oficina también desapareció y en su lugar pusieron otro, que seguramente lo tenían arrumbado en el almacén. Casos como ese se están atando en los 125 ayuntamientos. Muy lamentable que opten por la rapiña, eso podría decirse en otros tiempos, pero ahora que la situación ha cambiado, no lo puedo creer. Por cierto, hay que mencionar que las nuevas administraciones contrataron a sus mejores hombres y mujeres para desempeñar algún cargo, lo que si es cierto es que para ejercer el puesto de secretario del Ayuntamiento, Tesorero Municipal y Contralor municipal, los designados deberán de tener por lo menos licenciatura para ejercer el cargo, sin embargo, hay que tomar en cuenta que aquí a los alcaldes les conviene seguir esa normatividad de lo contrario al final de sus gobiernos e verán en problemas precisamente por la falta de capacitación y profesionalismo de los puestos claves. Lo que si es cierto, es que las autoridades del Órgano Superior de Fiscalización del gobierno del estado de México (OSFEM) y de la Contraloría del poder Legislativo tienen mucho trabajo para investigar y analizar la situación financiera que dejaron los ayuntamientos de la administración 2009-2012. Tendrán que dar con los “raterillos de oficina”. Hay municipios como Naucalpan donde la alcaldesa Azucena Olivares al final de su gobierno agradeció el apoyo brindado y casi llora al decir que sus compromisos no pudo concretarlos como ella lo quería, pero “se sintió satisfecha por el deber cumplido”. Eso se llama cinismo y desvergüenza, hubo otros municipios en donde no se quejaron de las deudas que dejaban, porque el nuevo funcionario tiene buena relación con ellos. Eso podría salvarlos, pero las investigaciones de desviación de recursos tendrá que seguir su curso y castigar a los culpables. Hay muchos trabajadores que desearían venganza para con sus alcaldes por incumplirles sus pagos, pero lo más recomendable es que eso hay que dejárselo a la justicia, quien será la que determine las sanciones, hasta mañana y feliz año nuevo.

